Oración de la mañana para el 19 de Agosto del 2025
La oración es el alimento del alma. Busca un momento de silencio, respira hondo y reza esta oración dejando que la paz de Dios llene tu corazón.
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Dios de piedad, hoy enciendes con el sol un día muy preciado para mí, gracias por permitir que pueda vivir una experiencia más contigo y con todo lo que colocarás a mi alrededor. Gracias también, por dejar que haya despertado a salvo y haberme cuidado con cariño durante la noche.
Gracias Señor, por haberte llevado el cansancio de esta habitación, por dejar que tu ternura me renueve y me deje listo para hoy empezar a servirte con mayor compromiso. Pues has cuidado de mi familia también, ello es un regalo muy preciado para mí, gracias porque desde temprano puedo sentirme vivo en tu amor.
Te doy gracias querido Dios porque este día está cargado de muchas bendiciones, las cuales yo quiero aprovechar al máximo, porque puedo mejorar las cosas que no fueron buenas del todo y gracias a tu ayuda, podré recuperar otras que dejé pendientes.
Padre de ternura, gracias por este don del existir, porque me hiciste semejante a Ti en la capacidad de razonar y amar sin medida, porque me das la oportunidad de poder realizar todas las actividades que tengo encomendadas.
Me siento tan dichoso de poder compartir esta oración contigo, de sentirme bendecido y con buena salud, con todos mis sentidos prestos para contemplar el esplendor de tu bella creación y así, poder buscarte y refugiarme en Ti.
Con mucha confianza, quiero entregarte mi vida unida a la de mis seres más queridos, te entrego este día para que Tú lo dirijas y me guíes por el camino correcto. Gracias por el trabajo y por todo lo que me das para poder permanecer en Ti y ser feliz.
Te pido querido Dios, que hoy me permitas poder aprender de cada cosa que vea y realice, permite que yo pueda discernir correctamente en la decisiones que tenga que tomar y si en algún momento me equivoco, que pueda aprender de ello también.
Dame el valor para hacerle frente a todos mis miedos y llegar a todo lo que de corazón anhelo, que hoy pueda continuar un peldaño más de esta aventura llamada vida. Aleja a todos aquellos que me quieran hacer daño, aparta las tentaciones de mi vista para yo poder hacer todo lo que esté en tu voluntad.
Hoy, deseo que cuides a todas la personas que habitan en este mundo, que les puedas regalar un día muy provechoso, uno el cual puedan ser agradecidos cuando las cosas les vayan muy bien y también cuando las situaciones se tornen un poco grises. Empiezo este día en compañía tuya, con una mirada esperanzada en que todo saldrá bien, en el nombre de Jesús, Amén.
Amado Dios, mi oración por este nuevo día que comienza no termina aquí: se convierte en mi manera de vivir. Ayúdame a ser respuesta de mi propia petición, a cooperar contigo con mis palabras, mis gestos y mi trabajo diario. Que nada de lo que haga hoy quede lejos de tu voluntad.
Señor, tú que conoces el principio y el final de todas las cosas, mira esta petición que pongo delante de ti: este nuevo día que comienza. No te pido que hagas las cosas a mi manera, sino que me concedas un corazón capaz de reconocer tu manera cuando llegue. Ilumina mis pasos, corrige mis desvíos y sostén mi debilidad.
Dios bueno y misericordioso, sella esta oración con tu paz. Que mi corazón no quede agitado, sino descansando en ti, porque tú cuidas de los tuyos como un padre cuida de sus hijos. Que mi fe crezca cada mañana y que mi esperanza se renueve cada noche. Amén, amén.
Amado Dios, mi oración por este nuevo día que comienza no termina aquí: se convierte en mi manera de vivir. Ayúdame a ser respuesta de mi propia petición, a cooperar contigo con mis palabras, mis gestos y mi trabajo diario. Que nada de lo que haga hoy quede lejos de tu voluntad.
Amén. 🙏
Reflexión para tu oración
Cuando rezamos por este nuevo día que comienza declaramos, sin decirlo con palabras, que Dios puede lo que a nosotros nos resulta imposible. Esa confianza agrada al Señor más que mil sacrificios. Por eso, antes de pedir, conviene detenerse un momento y dejar que el corazón se tranquilice en su presencia.
Y si la respuesta llega distinta a lo esperado, no lo interpretes como un cierre. A veces Dios, que ve el conjunto de nuestra vida, guarda para nosotros algo mayor. Quien ora por este nuevo día que comienza con el corazón abierto acaba descubriendo que fue escuchado más de lo que pidió.
La fe se alimenta rezando y se debilita abandonando la oración. Por eso, cada vez que reces por este nuevo día que comienza, añade un gesto concreto: una sonrisa, una llamada pendiente, un acto de generosidad. Así tu oración se hace vida y tu vida se hace oración.
Recuerda: orar no es informar a Dios de nuestras necesidades, él ya las conoce; orar es abrirle la puerta de nuestro corazón para que entre y transforme. Déjale entrar también en lo que tiene que ver con este nuevo día que comienza y en todo lo que lo rodea.
Cómo rezar esta oración
- Elige el momento del día en que tu mente esté más despejada.
- Comienza dando gracias a Dios por algo concreto de tu jornada.
- Reza la oración completa, en voz alta si puedes, saboreando las palabras.
- Ofrece a Dios tus intenciones personales relacionadas con lo que acabas de rezar.
- Cierra con una pregunta sencilla para tu vida: ¿qué me pide Dios hoy?
Versículo para acompañar tu oración
«Sus misericordias son nuevas cada mañana; grande es tu fidelidad.»
— Lamentaciones 3:23
Por mucho que haya fallado ayer, hoy la misericordia de Dios vuelve a empezar contigo.
Ve en paz, y que la bendición de Dios acompañe cada uno de tus pasos hoy y siempre.