Oración de la mañana para el 20 de Abril del 2025
La oración es el alimento del alma. Busca un momento de silencio, respira hondo y reza esta oración dejando que la paz de Dios llene tu corazón.
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Padre eterno, agradecido estoy contigo por darme la oportunidad de abrir mis ojos una vez más, por mis piernas, por mis brazos, por mis capacidades, por poder ponerme de pie y gozar de todo lo que me regalas Señor, gracias porque me permites disfrutar de un día más de vida.
Gracias Señor, porque mi familia está nuevamente a mi lado, porque todos se levantaron con buena salud y en buen estado, gracias mi Dios por tus bendiciones derramadas sobre mi familia, porque nos das la dicha de poder empezar nuevamente este día y ser mejores de lo que ayer fuimos.
Rey del universo, me siento agradecido porque esta mañana podré ser capaz de realizar mis actividades cotidianas, porque llevaré a cabo mis planes y estaré más cerca de mis objetivos y metas, gracias mi Dios, por darme ese privilegio, de poder esforzarme y mejorar como persona.
Estoy enormemente agradecido mi Señor, porque pones en mi mesa cada día los alimentos que necesitamos, porque me provees de trabajo y así poder sustentar mi hogar, gracias porque me das la fuerza y el valor que necesito para afrontar mis dificultades, me das ánimo y me llenas de gozo cada mañana.
Amado Padre, quiero darte las gracias por haber cuidado de mí y mi familia durante la noche, gracias porque esta mañana las malas noticias no llegaron a nuestros oídos, porque podemos disfrutar de tu presencia en la sonrisa de cada niño, en la mano amiga y en el abrazo de los nuestros.
En esta hermosa mañana mi Señor, quisiera que me regales tu compañía una vez más, que me tomes de la mano y me conduzcas por un camino recto, por un camino que aunque está lleno de dificultades, estoy dispuesto a atravesar con tal de llegar a tu presencia mi Señor.
Quiero pedirte de corazón Padre Santo, que en este nuevo día me des la capacidad suficiente para poder discernir entre lo bueno y lo malo, gracias por darme la libertad de poder elegir mi destino, de poder trazarme metas y ayudarme a cumplirlas, gracias por todos los dones mi Señor, te pido puedas guiarme para emplearlos con sabiduría en el bien de los demás.
Padre Celestial, que en este día pueda ser paz para quienes tienen guerras, compañía para quienes se encuentran solos, ánimo para quienes han perdido las ganas de seguir adelante, ayúdame mi Dios, a ser lo que otros necesitan, para que sus vidas puedan encontrar el camino de regreso a Ti.
Protégeme Padre eterno, que este día el mal no se apodere de mi ser, que sea firme y valiente para decir que no a todo aquello que te desagrada Señor. Espero que tu voluntad se cumpla en mi vida Dios, en el nombre de Jesucristo, Amén.
Padre amado, no permitas que la inquietud por este nuevo día que comienza me aparte de ti. Al contrario, que esta oración se convierta en un puente que me acerque cada día más a tu presencia. Enséñame a esperar sin desanimarme, a trabajar sin desconfiar y a agradecer antes incluso de ver la respuesta.
Padre santo, pongo en tus manos esta petición: este nuevo día que comienza. Acógela como quien acoge una semilla en buena tierra: cuida su crecimiento, protégela de la sequía y del frío, y hazla fructificar en el momento que tú sabes que más la necesito. Yo confío en tu amor, que nunca falla.
Señor Jesús, que la paz que nace de esta oración acompañe todo lo que haga hoy. Cuando vuelva a pensar en este nuevo día que comienza, que mi primer impulso sea volver a ti, porque tú dijiste que quien pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre.
Padre amado, no permitas que la inquietud por este nuevo día que comienza me aparte de ti. Al contrario, que esta oración se convierta en un puente que me acerque cada día más a tu presencia. Enséñame a esperar sin desanimarme, a trabajar sin desconfiar y a agradecer antes incluso de ver la respuesta.
Amén. 🙏
Reflexión para tu oración
Cuando rezamos por este nuevo día que comienza declaramos, sin decirlo con palabras, que Dios puede lo que a nosotros nos resulta imposible. Esa confianza agrada al Señor más que mil sacrificios. Por eso, antes de pedir, conviene detenerse un momento y dejar que el corazón se tranquilice en su presencia.
Y si la respuesta llega distinta a lo esperado, no lo interpretes como un cierre. A veces Dios, que ve el conjunto de nuestra vida, guarda para nosotros algo mayor. Quien ora por este nuevo día que comienza con el corazón abierto acaba descubriendo que fue escuchado más de lo que pidió.
La fe se alimenta rezando y se debilita abandonando la oración. Por eso, cada vez que reces por este nuevo día que comienza, añade un gesto concreto: una sonrisa, una llamada pendiente, un acto de generosidad. Así tu oración se hace vida y tu vida se hace oración.
Recuerda: orar no es informar a Dios de nuestras necesidades, él ya las conoce; orar es abrirle la puerta de nuestro corazón para que entre y transforme. Déjale entrar también en lo que tiene que ver con este nuevo día que comienza y en todo lo que lo rodea.
Cómo rezar esta oración
- Reza esta oración al comenzar el día, cuando el corazón está más sereno.
- Relájate: una postura cómoda y la respiración lenta ayudan a concentrarse.
- Lee cada párrafo dos veces: la primera para comprender, la segunda para rezarlo.
- Añade tus propias peticiones, en especial las que no salen con palabras.
- Termina con la señal de la cruz y guarda una frase de la oración para repetirla durante el día.
Versículo para acompañar tu oración
«Jehová es mi pastor; nada me faltará.»
— Salmo 23:1
Quien camina con el buen pastor camina provisto, guiado y acompañado.
Que esta oración sea para ti fuente de consuelo, fuerza y esperanza. Dios nunca deja de escuchar a quien lo busca con corazón sincero.